La caja ya puede abrir
Racoonity estrena Caja y POS: abrir sesión, buscar productos, preparar carrito, cliente y pago, dejando la confirmación de la venta para la siguiente iteración.
Ecosistema Racoonity Temporada en el diario
Aquí documentamos la construcción del ecosistema Racoonity: nuestras decisiones de arquitectura, experimentos, errores y aprendizajes de cada una de nuestras aplicaciones sin rodeos ni lenguaje publicitario.
Racoonity estrena Caja y POS: abrir sesión, buscar productos, preparar carrito, cliente y pago, dejando la confirmación de la venta para la siguiente iteración.
Racoonity ya puede consultar existencias, registrar entradas y salidas, ajustar inventario, transferir mercancía y explicar qué pasó sin convertir la interfaz en una calculadora optimista.
Racoonity ya no solo puede abrirse y dibujar su catálogo: ahora puede administrar usuarios, clientes y ubicaciones desde una experiencia de producto real.
Racoonity deja de ser una máquina que funciona detrás de una puerta y empieza a convertirse en un producto que una persona puede usar.
Por primera vez una persona puede abrir Racoonity, configurarlo, entrar y salir usando el producto real
La última iteración del primer MVP de Racoonity no añadió nuevas funciones: se dedicó a demostrar que todo lo construido puede instalarse, operar, reiniciarse, respaldarse y recuperarse de forma verificable.
Racoonity cerró su octava iteración: los eventos ya no solo se guardan, ahora pueden activar extensiones desacopladas, recuperables e idempotentes.
Racoonity terminó una de sus iteraciones más ambiciosas: ahora puede crear modelos, campos y registros dinámicos sin perder los límites de su arquitectura.
Racoonity ya podía vender. Ahora también puede cancelar una venta, conservar su historia y empezar a entender lo que ocurre durante la operación.
Racoonity ya puede completar su primera venta real: catálogo, sesión de caja, pagos, inventario, ventas e idempotencia trabajando como una sola operación.